CROQUETAS DE CHAMPIÑÓN (8 PAX)
Buenas a todos. Hoy os traemos unas riquísimas croquetas de champiñones y muy fáciles de hacer. ¡Comenzemos!
INGREDIENTES:
ELABORACIÓN:
Lo primero de todo que hacemos es picar el champiñón y el ajo en brunoise (daditos muy pequeños). Seguidamente, echamos la mantequilla en un rondón y dejamos que se derrita. Acto siguiente sería sofreír el ajo hasta que vaya cogiendo calor y posteriormente echamos el champiñón. Lo freímos hasta que vaya cogiendo color. Después añadimos la harina; lo mezclamos y lo movemos hasta que se haga una especie de masa pegajosa. Todo esto lo haremos a fuego medio.
Una vez haya pasado esto, lo retiramos del fuego y le añadimos la leche y lo movemos para poder disolver todo correctamente. Lo volvemos a poner en el fuego, y le echamos medio vaso de vino blanco, que con el cual subiremos a fuego alto para reducir y quemar el alcohol.
Removemos todo bien con una espátula, con movimientos de dentro a afuera y viceversa, hasta que veamos que la masa se escurre de un lado a otro y sea más pegajosa y "compacta".
Una vez que ocurra esto, lo retiramos del fuego y lo volcamos en una fuente que posteriormente taparemos con papel film y pondremos a enfriar.
Cuando la bechamel esté fría, procederemos a darle forma (al gusto), las bañaremos en huevo y después en pan rallado/panko y freiremos hasta dejar un color dorado propio de una croqueta.
Solo queda emplatarlas, rociarlas con un poco de ralladura de limón, poner un poco de menta y champiñón y disfrutar de una buena croqueta de champiñón.
INGREDIENTES:
- 1 L leche
- 90 gr Harina
- 150 gr Pan rallado
- 120 gr Huevo
- 90 gr Mantequilla
- 200 gr Champiñón
- 30 gr Ajo
- 5 gr Sal
- 2 gr Pimienta blanca
- 1 gr Nuez moscada
- 1 dl Vino blanco
- 1 Hoja de menta
- Ralladura de limón
ELABORACIÓN:
Lo primero de todo que hacemos es picar el champiñón y el ajo en brunoise (daditos muy pequeños). Seguidamente, echamos la mantequilla en un rondón y dejamos que se derrita. Acto siguiente sería sofreír el ajo hasta que vaya cogiendo calor y posteriormente echamos el champiñón. Lo freímos hasta que vaya cogiendo color. Después añadimos la harina; lo mezclamos y lo movemos hasta que se haga una especie de masa pegajosa. Todo esto lo haremos a fuego medio.
Una vez haya pasado esto, lo retiramos del fuego y le añadimos la leche y lo movemos para poder disolver todo correctamente. Lo volvemos a poner en el fuego, y le echamos medio vaso de vino blanco, que con el cual subiremos a fuego alto para reducir y quemar el alcohol.
Removemos todo bien con una espátula, con movimientos de dentro a afuera y viceversa, hasta que veamos que la masa se escurre de un lado a otro y sea más pegajosa y "compacta".
Una vez que ocurra esto, lo retiramos del fuego y lo volcamos en una fuente que posteriormente taparemos con papel film y pondremos a enfriar.
Cuando la bechamel esté fría, procederemos a darle forma (al gusto), las bañaremos en huevo y después en pan rallado/panko y freiremos hasta dejar un color dorado propio de una croqueta.
Solo queda emplatarlas, rociarlas con un poco de ralladura de limón, poner un poco de menta y champiñón y disfrutar de una buena croqueta de champiñón.

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